domingo, 24 de junio de 2018

UNA PALMADITA


Óle. Óle tu. Si, óle
   Esa gran sensación de satisfacción cuando recibes esa palmadita, tan merecida, en la espalda.
  Ese momento de gloria, en el que sabes que TÚ lo has conseguido. Ese momento en el que te es el mundo y sabes que absolutamente nada te va a parar.
  Esa palmadita que sólo se reciben muy de vez en cuando. Esa palmadita que te recuerda que TÚ has podido con lo te has plantado como objetivo.
  Pero esa palmadita, se siente más a dentro cuando eres TU el que te la das.  22-06-18

domingo, 10 de junio de 2018

3...2...1... (DÍA DEL LIBRO)


3...2...1...

Tener vida, a esta simple pero compleja definición, se le llama, existir pero que es existir sin no sabes vivir. Pues bueno yo no sabia vivir hasta que la existencia se puso delante mía.
Iba caminando, caminando por el aeropuerto, tranquila pero con zancadas largas, ya que en tan solo una hora salia mi avión hacia la ciudad donde ejercía mi trabajo.
Gire la cabeza, una apuesta señorita me sorprendió mientras se agarraba el bolso, y sus ojos, se clavaban en mi como si fuese una delincuente. Me sobraban unos minutos para detenerme a comer. Entre en un bar decorado de la forma más peculiar posible, detrás de aquella vitrina había un suculento y llamativo sandwinch de pollo. Solo quedaba uno y eso lo hacia todavía mas llamativo. Me senté y la camarera se acerco a tomarme nota. Solo hicieron falta unos instantes para que su rostro se volviera pálido y blanco.
  • Vamos a cerrar pronto. – Dijo.
    ¿Tan pronto? Bueno no hay muchos clientes, no les convendrá.
    Me trajo mi bocadillo muy seria y sus pies se volvieron antes de soltarlo, trajo saliva y al dejarlo en la mesa sus pasos se alejaron cada vez mas rápido.
    No me pude acabar la comida, así que, se la lleve a un perro que había visto al entra, estaba abandonado y a mi misma, me pregunte, que quien tiene la sangre tan fría para hacer esa barbaridad. Era casi la hora, entonces me dirigí a coger mi avión. Cuanto mas andaba mas me miraba la gente. No aguantaba más y demasiado grosera para mi forma de ser, respondí a un chico:
  • ¿Que pasa? – grite – nunca has visto a una chica con prisa.
Me señalo con el dedo, mientras andaba hacia atrás, de un momento a otro salio a correr.
  • Uf – suspire.
Decidí ir al baño. Simplemente y con mucha lógica, me vi a mi, mi ropa y mi bolso, pero nada mas.
  • ¿Que le pasaba hoy a la gente? – me pregunte a mi misma.
Salí de el baño y me dirigí, con la cabeza muy alta, a la puerta de embarque. Justo antes de entrar, una mujer mayor, muy mayor, me detuvo.
  • Es mágico – dijo, mientras me detenía con su mano en mi hombro izquierdo.
    Yo un poco sorda de ese oído, le pedí que lo repitiese, esta con una sola palabra me puso los vellos erizados:
  • Mágico – dejando en mi un suspense y, a la misma vez una intriga, que pocas veces Había experimentado en mi vida.
Un altavoz, anunciando el cierre de puertas, me puso de nuevo los pies en la tierra.
Fui subiendo, mientras pensaba en aquella palabra “mágico” pero ¿que es mágico?, algo imposible, un truco de magia, cuando se crea vida pero, ¿que es realmente mágico?.
Al terminar de subir las escaleras, vi a una pareja de azafatas.
  • Bienvenida – dijeron las dos a la vez. Que mal miente alguna gente, pero para que mentir..., creo que no acabo de comprenderlo. Pero bueno, a lo que íbamos, busque mi asiente al lado de la ventanilla.
Las dos personas que supuestamente iba a tener al lado todo el vuelo no se quisieron sentar, es más pidieron por favor, que le cambiasen el asiento. Así que aproveche, y me puse cómoda; mi cabeza apoyada en la ventanilla con una almohada pequeña, me la había comprado anteriormente, mi espalda recaía sobre el sillón,.Había sido un día duro y estresante, tocaba descansar. El bolso, lo puse, en mi asiento consecutivo. Entonces lo vi. Mi hija pequeña, había abierto el baúl, el baúl secreto, lo saco y lo metió en mi bolso. Ella, con su inocencia, no se podía ni imaginar, que magnitud de gravedad podía tener ese acto. Me empecé agobiando, más tarde sentí un sudor frío recorriendo todo mi rostro, por ultimo a penas sin voz, llame a la azafata.
  • ¿Esta bien? Esta muy pálida – con un nudo en la garganta le señale el bolso.
    La azafata, con los ojos casi fuera, grito:
  • Nivel cuatro, nivel cuatro.
  • Evacuación inmediata. – grito la compañera.
    No evacuaron a todos con una rapidez espeluznante.
    Nos llevaron al aeropuerto y por unas gigantes cristaleras podíamos ver todo lo que pasaba.
    Llegaron los artificieros, sus trajes eran verdaderamente asombrosos. Al cabo de unos minutos, salieron del avión.
    Se inicio una cuenta atrás en voz alta.
  • 10...9... – todos estábamos expectantes – 8...7... – y saber que todo esto ha sido, de algún modo, culpa mía... – 3...2...1...0.
    Los oídos me pitaban, no veía nada. En el momento en el que los abrí, pude observar un mundo que me sonaba, estábamos en Hogwarts, magia, fantasía, podíamos hacer lo que quisiéramos. De vez en cuando, podemos ir a otros mundos, totalmente diferentes, deslumbrantes, de miedo, de asesinos, cada uno con lo suyo.
    Creo que podre acostumbrarme a esta vida, al fin y al cabo todo fue por un libro.


MARÍA GONZÁLEZ GUTIÉRREZ.

viernes, 16 de marzo de 2018

LA ETERNA HISTORIA




LEYENDA “LA ETERNA HISTORIA”

-Y allí estaba yo en aquella plaza donde jugaba, donde las rodillas me sangraban, con ese pantalón de pana corto, donde mi madre desde la ventana de mi casa me llamaba gritándome como si gritara al viento “ José Luis, vente ya”. Donde una simple botella de cristal parecía una nave espacial donde alcanzar la luna. Donde se descubren los primeros besos y se jura amor eterno. Por donde ver a tu padre llegar del trabajo y darte un beso o unas cuantas collejas. Donde los ancianos reñían y tú obedecías. Donde todo es perfecto y no existía maldad. Donde con los año se iba dejando detrás la infancia al igual que las promesas, donde ese “para siempre” era el recuerdo, no la realidad. Sí, en aquel lugar donde me gustar.ia volver a estar. En aquella vieja plaza donde de joven, pero no tan joven, estaba, me senté, en un banco frío esperando a mis mejores amigos. Allí estaba paseando, con pelo como el oro, ojos como esmeralda y ese rostro como una perla, pasó dejando un rastro de ese olor, un olor fresco y joven. Y con un giro se quedo clavado en mi recuerdo esa eterna sonrisa.
  • José Luis – se escuchaban mis amigos de fondo.
Fui allí cada día, formé mi familia, tuve a mis hijos y la esperé. Pero ella nunca más volvió. Siguieron pasando los dias, los meses, los años y esa llama de esperanza ya solo era rescoldo. El día menos esperado pasó una apuesta señorita, con su pelo, sus ojos, su sonrisa, pero con ese olor.
  • Oye – no pude sostenerme a detenerla- ¿eres tú? ¿eres tú? Soy yo, José Luis.
  • Quieres decir que eres tú... tú eres el muchacho del que mi madre me ha hablado tanto, por el que fuera dado la vida por volver a por ti.
  • ¿Como? – le dije el confundido.
  • Sí, mi madre ha estado enamorada de ti toda la vida. Pero por desgracia ella nunca pudo volver.
  • ¿Donde está? – le dije impaciente
  • Lo siento mucho, pero mi madre en un intento por volver y salir de la guerra, fue abatida.
Yo con un nudo en la garganta, ojos brillantes, con más agua que el mar y todas las mariposas de mi estomago muertas. Cogí fuerzas de donde no existían y dije:
  • ¿Donde está? Me tengo que despedir de ella.
  • Te llevaré. La enterramos aquí porque era el único sitio en el cual cada vez que lo recordaba, sonreía.
Llegamos a un pequeño cementerio acogedor con el suelo verde, y yo con una rosa blanca que había cogido por en camino. Y allí estaba ella, en esa tumba en el suelo, rodeada de flores, me arrodillé y empecé a arrepentirme de porque no te paré aquel día. Un fuerte dolor en el lado izquierdo del pecho me dejo sin respiro, hasta expirar.
Y esta es mi historia, pero ahora tenemos la eternidad para estar juntos.

MARÍA GONZÁLEZ GUTIÉRREZ

miércoles, 7 de marzo de 2018

Crítica de tus palabras.

A las seis toco mi alarma, me levante, me mire al espejo, vi mis defectos y los que tu me sacastes. Me eche maquillaje de la marca miedo y sonrei para engañarme. Desayune untando tus mentiras en mi tostada con mermelada para endulzarlas y poder tragarmelas mejor. Salí a la calle y vi a toda esa gente con su palabras sus gestos y su dulzura falsa. Te vi a ti, con tu chaqueta de desamor y tus vaqueros de salvame. Te vi a ti con ella , si con tu PUTA inmadurez. Pero sobretodo me vi a mi siendo papel y a ti siendo tinta.

viernes, 12 de enero de 2018

Se dice...Destino.

    Se dice que el destino esta escrito, que todos tenemos que vivir la vida que nos ha tocada o ¿Que han eleguido para nosotros?. Lo que nos pasa o nos deja de pasar, las decisiones o simplemente nuestras palabras, "ya estaban escritas". Ya...claro pero...si esta escrito ¿Porqué para algunos es tan malo?: Como simplemente un infarto o se quede sin leer cuando una niño muere al nacer.

Es verdad lo que se dice, que las guerras ayudaron y todo pero lo fueramos conseguido sin ellas, de echo los unicos culpables fuimos nosotros, los humanos.
Si esta escrito ese "alguien" que lo escribió ¿ Porqué no busco otra solución?¿Porqué no escribir otra cosa?

Pues si te dijo la verdad creo, que llamamos destino a un libro en blanco con una pluma y tinca, al lado. y que solo tenemos que aprender a escribir para crear nuestro destino. Creo que se dice TODO esto por que nadie, nadie sabe porque estamos aqui pero esto ya es el camino no el destino.
Cogamos esa pluma mojémosla en tinta y escribamos, escribamos nuestro destino, pero que nunca los escriban por ti o no te dejen ver que Tú, sí tú, también tiene un destino por escribir y todavía te queda mucha tinta por gasta así que a por ello.